Migrantes e Indígenas
La Zona Atlántica costarricense, donde se ubica la mayor parte de las áreas de producción de banano convencional del país, es una zona relativamente estrecha, que tiene cercanía con las fronteras de Panamá y Nicaragua. Debido a esta razón, y debido a los problemas socioeconómicos de estos países fronterizos, las plantaciones bananeras se han convertido en el refugio de miles de trabajadores migrantes, los cuales son explotados de manera particular, ya que significan para las empresas mano de obra siempre dispuesta a todo, con tal de recibir aunque sea un pago mínimo que les permita comer. En el caso de los indígenas, su vida y sus tradiciones culturales se han visto afectadas drásticamente debido a la destrucción provocada a la naturaleza por parte de las empresas bananeras. En la Zona Atlántica costarricense se asientan los pueblos indígenas Bribrí, Cabécar, Huetar y Ngöbe. Muchas de las zonas en las que se ubicaron las plantaciones bananeras fueron áreas de bosque natural. Además, las prácticas productivas siguen dañando la naturaleza, la cual está directamente ligada a la forma de vida y a la existencia misma de estos pueblos. |
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