Introducción
Nuestra región mesoamericana es reconocida
como centro de origen y domesticación de muchas plantas.
Antes de la llegada de Colón se habían domesticado
unas 100 especies de plantas: maíz, tomate, aguacate, frijol,
cacao, chayote, tacaco, etc. Esta diversidad le dio alimento a
grandes centros urbanos. A la llegada de Hernán Cortés,
la Ciudad de Tenochitlán era 5 veces más poblada
que Londres, una de las principales ciudades de Europa y allí
se habían resuelto los principales problemas que tenían
las ciudades de la época, incluido el de la dotación
de alimento para la población. La discusión sobre
producción, distribución y consumo de alimentos,
es un tema presente en la humanidad desde que las/os agricultores
lograron producir más de lo que consumía cada persona.
Contar con alimentos suficientes,apropiados,
a tiempo, que alcancen para todos/as y que quienes los produzcan
reciban los beneficios que merecen, son principios expresados
en la carta de las Nacionales Unidas en el derecho a la alimentación,
como un derecho humano. En nuestros días, a veinte años
de la llegada del neoliberalismo, se puede afirmar que éste
es la causa primaria del incremento de la pobreza y desplazamiento
de campesinos y gentes rurales en todos partes.
Es el responsable del aumento en la degradación
de la naturaleza: tierra, agua, plantas, animales y demás
recursos naturales, por el impulso de sistemas de producción,
procesamiento y distribución de la riqueza homogéneos
en todo el planeta. Ya mucha gente ha dado la voz de alerta sobre
la perdida de la soberanía o la seguridad alimentaria en
diferentes lugares del mundo
¿Qué es la Soberanía
Alimentaria?
La soberanía alimentaria se enmarca en
el derecho a una alimentación adecuada consagrado en la
carta Fundamental de las Naciones Unidas y al igual que cualquier
otro Derecho Humano, le asigna obligaciones a los Estados. Para
la red d información y acción para la alimentación
primero (FIAN, por sus siglas en ingles) el Derecho a la alimentación
impone tres tipos o niveles de obligaciones a los Estados:
La obligación de respetar el derecho a
la alimentación adecuada de cualquier persona bajo su jurisdicción
y en toda circunstancia, por lo que no puede tomar ninguna medida
que destruya el acceso existente de los grupos vulnerables a fuentes
alimenticias. La obligación de proteger a todas las personas
bajo su jurisdicción de terceros que amenacen su acceso
a la alimentación. La obligación de garantizar el
acceso,que asegure, a largo plazo, desarrollar capacidades y recursos
a la población para alimentarse.
En las Naciones Unidas se
habla de Seguridad Alimentaria
Seguridad alimentaria quiere
decir que cada niño, cada mujer y cada hombre deben tener
la certeza de que podrán comer lo suficiente cada día.
Para la FAO “(…)
seguridad alimentaria es el acceso material y económico
a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todos los individuos,
de manera que puedan ser utilizados adecuadamente para satisfacer
sus necesidades nutricionales y llevar una vida sana, sin correr
riesgos indebidos
de perder dicho acceso”.
Según Peter Rosset, crítico de
este enfoque, aunque se busca garantizar el acceso a los alimentos
para el conjunto de la población, en él no se dice
nada acerca del origen de esa comida o cómo fue producida,
es decir, no da suficiente importancia a la población rural
productora de alimentos, que aporta al manejo de recursos naturales
y de tecnologías que garantizan la calidad de los alimentos.
Un informe del Instituto Food- First, de Estados
Unidos, revela que los programas de las agencias internacionales
para consolidar la seguridad alimentaria de los “países
pobres” no hacen nada para garantizar que los agricultores
tengan tierras productivas o que obtengan precios justos para
sus cosechas”. Esto es evidente en la posición del
gobierno de los Estados Unidos en las negociaciones de la OMC,
o las que están en marcha para crear el Área de
Libre Comercio de las Américas (ALCA), que plantea que
para que los países pobres tengan
seguridad alimentaria, es mejor que importen alimentos de ese
país y no que los produzcan”.
¿Quién habla
de Soberanía Alimentaria?
Soberanía alimentaria es un concepto desarrollado
por Vía Campesina, organización que agrupa a campesinos/as
de todos los continentes. El concepto es llevado al debate público
con ocasión de la Cumbre Mundial de la Alimentación
celebrada por la FAO en 1996, como una posición alternativa
a las políticas neoliberales. El concepto se ha convertido
en un tema central en el debate agrario internacional, en espacios
de Naciones Unidas y fue el tema principal del foro ONG paralelo
a la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO de junio
del 2002. Según Raj Patel, de Food- First, parte de su
valor radica en que millones de campesinos en el mundo en desarrollo
han estado trabajando duro en los últimos 10 años
para consolidar el concepto”. A diferencia de SEGURIDAD
ALIMENTARIA, construido por los Estados, SOBERANÍA ALIMENTARIA,
construido desde el movimiento campesino, propone “el derecho
a producir alimentos para combatir el hambre del campo desde el
campesinado minifundista, la oposición a la concentración
de la tierra, la disponibilidad de alimentos para combatir el
hambre desde lo local, la oposición a la inundación
con alimentos subsidiados de otras latitudes, a los países
pobres”. Es, para la Vía Campesina ”el derecho
de los pueblos a delinear su propia política agrícola
y alimentaria, a proteger y regular la producción y el
comercio agrícola interno y el DERECHO de los pueblos,
de sus Países o Uniones de Estados a definir su política
agraria y alimentaria, sin tener que recibir alimentos extranjeros
a precios subsidiados en los países de origen”. La
soberanía alimentaria incluye:
-
Prioridad de la producción agrícola
local para alimentar a la población, el acceso de los/as
campesinos/as y de los/as sin tierra a esta, al agua, a las
semillas y al crédito.
-
El derecho de los/as campesinos/ as a producir
alimentos, y de los consumidores a decidir lo que quieren
consumir, de qué forma y quién se lo produce.
-
El derecho de los Países a protegerse
de las importaciones agrícolas y alimentarias subsidiadas
en los países ricos.
-
Precios agrícolas según
los costes de producción.
-
La participación de los pueblos
en la definición de política agraria.
-
El reconocimiento de los derechos de las
mujeres campesinas que desempeñan un papel esencial
en la producción agrícola y en la alimentación.
Este concepto, surgido y defendido desde el campesinado,
tiene mayor contenido social y transformador que el de Seguridad
alimentaria, promovido por los organismos del sistema de Naciones
Unidas.
¿Cuáles son
las principales amenazas a la Soberanía Alimentaria?
En términos generales las amenazas se
identifican en las políticas globalizantes que han tenido
gran influencia en la deteriorada situación del campesinado
y en la carencia de alimentos de forma adecuada. Sin embargo esto
se puede desagregar en algunos factores que trataremos de citar:
-
La priorización del comercio internacional
en perjuicio de la alimentación de los pueblos, planteamiento
que no ha contribuido en absoluto en la erradicación
del hambre en el mundo pero ha afectado sensiblemente la producción
local, incrementado la dependencia de las importaciones agrícolas,
y reforzado la industrialización de la agricultura,
-
Las políticas agrarias descampesinistas
han empujado a centenas de millones de campesinos/ as a abandonar
sus prácticas agrícolas tradicionales y a la
migració n rural. Instituciones internacionales como
el FMI (Fondo monetario Internacional), el Banco Mundial y
la OMC (Organización Mundial del Comercio) han aplicado
estas políticas obedeciendo a intereses de las empresas
transnacionales y de las grandes potencias económicas.
-
Los acuerdos comerciales internacionales
(OMC), regionales (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas-ALCA,
Tratado de Libre Comercio Centroamérica y Estados Unidos)
o bilaterales de “libre” cambio de productos (Tratado
de Libre Comercio Costa Rica-México) permiten a las
empresas transnacionales controlar el mercado globalizado
de la alimentación.
-
Los Organismos Genéticamente Modificados
o transgénicos que quitan a los agricultores/as el
derecho de multiplicar, intercambiar y usar las semillas,
fomentan el monocultivo y unas muy pocas variedades de cultivos
afectan el ambiente y tienen consecuencias aun desconocidas
en la salud y son un riesgo para los consumidores.
Lo anterior permite afirmar que una institución
como la OMC es bastante inadecuada para tratar los temas relativos
a la alimentación y a la agricultura por lo tanto debe
permanecer fuera de ella.
¿Cuál es la
situación de la Soberanía Alimentaria en Costa Rica?
Empecemos situándonos en algunos datos
que nos aclaren el contexto:
a. Según el censo del
2000, somos 4 millones de habitantes, en una superficie territorial
de 51,100 Km2, con una densidad poblacional de 80 hab./km2,
densidad media, tomando como parámetros una alta en El
Salvador con 285 y baja en Nicaragua con 17. Se tienen una tasa
bruta de natalidad en descenso de 17, 6 por cada mil habitantes.
El tamaño promedio de la familia es de 3,9 miembros,
y desciende. Su crecimiento poblacional es de alrededor del
2,8 % anual.
b. Aproximadamente el 40% de la población
vive en el campo. El empleo rural ha pasado de 1992 al 2002
del 55% de la fuerza laboral a un 38 %, es disminuyó
en 17, 5%. El porcentaje de población ocupada en actividades
agropecuarias es de un 15 %, decreciendo en 9 % en una década.
Además se conoce que sólo un 39,5 % de quienes
trabajan en el ámbito rural lo hacen en la agricultura.
c. Se han contabilizado un
total de de 300.000 inmigrantes permanentes, lo que representa
alrededor de un 8 % de su población total, viniendo el
76 % de Nicaragua. d. La agricultura aporta al PIB nacional
un 7,9 %, disminuyó desde el 12 % en un lapso de ocho
años.
e. La pobreza rural, en el
país, es casi del 50 % de los hogares (no satisface necesidades
básicas o está en extrema pobreza), situación
que se ha agravado en la última década.
Continuamos con las políticas en relación con la
alimentación:
a. Desde principios de los
años ochenta, se desestructuró la producción
de consumo nacional, retirando los estímulos a la producción
de granos básicos (principalmente maíz y frijol).
b. El Estado implementó un esquema de
seguridad alimentaria que consistió en garantizar las
divisas para comprar granos básicos en cualquier parte
del mundo donde: No hubiera barreras fitosanitarias, y los precios
en plaza fueran los más bajos. Sin embargo se debe decir
que el comercio internacional de productos agrícolas
frescos no supera el 10 % del total de la producción
mundial.
c. Se estimularon los cultivos tradicionales
y no tradicionales de exportación para atraer divisas:
café, banano, azúcar y carne de bovino, raíces
y tubérculos, frutas tropicales, flores y follajes, entre
otros.
d. Se operó la modificación de
los sistemas de producción campesina pasando de cultivar
productos para el consumo familiar y nacional a sistemas de
no tradicionales, para el mercado internacional.
Hoy podemos ver las consecuencias de estas definiciones:
el país se encuentra a merced de los precios internacionales
de los granos, con una ausencia casi total de soberanía
alimentaria, enfrentado en los últimos meses a una fuerte
escasez y de altos precios internacionales de los granos (especialmente
maíz y frijol). Estrepitosas caídas en los precios
del café, del banano, del azúcar, contracción
de la actividad de maquila y, por los hechos del 11 de septiembre
del 2001, disminución del turismo. En síntesis,
hay una fuerte afectación en las exportaciones agrícolas
tradicionales, la maquila y el turismo. En la actualidad, bajo
la influencia neoliberal están en boga los megaproyectos
de la globalización. El llamado Plan Puebla-Panamá,
impulsado por organismos como BID, BCIE, y que cuenta con la venia
de los gobiernos de la región, consiste en conectar por
medio de carreteras, fibra óptica, oleoductos, desde México
pasando por todos los países del Istmo centroamericano
y finalizando en Panamá. La propuesta tiene como fin facilitar
las condiciones para que las transnacionales de diferentes áreas
puedan comerciar con más facilidad en la región.
La nueva tabla de salvación para todos
los problemas económicos del país que han encontrado
nuestros gobernantes es un tratado de libre Comercio entre Centroamérica
y Estados Unidos. El tratado ya ha sido negociado y está
pendiente de aprobación en los congresos de los países
firmantes.
Para la economista Mª Eugenia Trejos, el
pecado original del tratado “es haber aceptado unos términos
por los cuales los países centroamericanos se obligaron
a negociar todos los sectores sin exclusiones, en tanto que Estados
Unidos sacó de la negociación todo lo relacionado
con los subsidios a la producción agropecuaria, los cuales
quedan para resolverse en el marco de las negociaciones de la
OMC”. Esto deja a los centroamericanos desprotegidos a merced
del mercado internacional de alimentos, controlado por unas pocas
transnacionales
a nivel mundial.
Se ha demostrado en repetidas ocasiones que el
mercado internacional, profundamente globalizado, es terriblemente
perverso para los países del Sur y particularmente para
la pequeña producción. Las principales amenazas
son los enormes subsidios a la agricultura en el norte, cuyos
productos agrícolas inundan el tercer mundo y las barreras
arancelarias y no arancelarias a las exportaciones con mayor valor
agregado que se generan en nuestros países.
Vemos, con la información anterior, que
la soberanía alimentaria en Costa Rica se ha deteriorado
y afectado deliberadamente con el impulso de medidas neoliberales
en el país en los últimos 20 años.
En este proceso existen dos grupos de grandes perdedores: los
pequeños/ as agricultores/as que habían construido
la soberanía alimentaria de que gozábamos y los
/as consumidores/ as populares que viven en riesgo de ejercer
su derecho a alimentarse.
Hay propuestas campesinas para promover Soberanía
Alimentaria
Desde hace más de una década, grupos
campesinos y organizaciones de desarrollo han impulsado algunas
propuestas para resolver sus problemas y los de la alimentación
en general, entre las que citaremos: uso de métodos de
conservación de suelos, Abonos verdes, Cultivos de cobertura,
Manejo de semillas criollas, Trazado de curvas a nivel, Uso de
aboneras orgánicas. Sin embargo, para Pedro Pablo Aguirre,
presidente de la Mesa Nacional Campesina, lo que se hace no es
suficiente si el Estado no genera condiciones que reviertan las
políticas herradas de los últimos 10 años.
En esta dirección propone:
-
a. Definir en el país y no en los
organismos financieros internacionales, el rumbo que deba
seguir la familia rural y la nación en los temas rurales.
-
b. Un fuerte apoyo del Estado, a través
de las instituciones que tienen la responsabilidad del desarrollo
en el campo: importantes inversiones en las fincas, Implementación
de programas de investigación y educación, Redefinición
de la institucionalidad nacional, con énfasis en las
del sector agropecuario, Una reforma jurídica en el
país Para agricultores y agricultoras como Elieth Cubero,
la familia Chávez Herrera y la Asociación ABACO,
todos del Caribe, para que haya soberanía alimentaria
es necesario incrementar la producción y disponibilidad
de alimentos. Esto se logra con el aumento de la diversidad
de especies que promueven las experiencias de agricultura
sostenible, en que aparecen entre 25 y 60 especies de plantas
de uso en la alimentación y la salud humana al menos.
El otro elemento central es el control de los
y las campesinas sobre los conocimientos que se requieren para
producir los alimentos. La primera fuente de los conocimientos
ha sido la recibida de los mayores y los ancestros, la segunda
remite a los padres y las madres, en tercer lugar el aprendizaje
adquirido por medio de organizaciones que promueven la agricultura
alternativa y otra fuente de conocimiento es el intercambio de
experiencias con otros agricultores/as y en otras regiones del
país. Finalmente hay conocimientos que van surgiendo de
la experimentación y permanente búsqueda de soluciones
a los problemas de la agricultura y la crianza de animales. Además
la soberanía alimentaria se consigue a través del
control que tengan las familias agriculturas sobre las semillas.
Estas se obtienen de intercambios, de parientes que las comparten,
de la conservación y reproducción en la finca, y
en actividades de capacitación. Estas experiencias ejemplares
permiten afirmar que existen agricultores/ as y organizaciones
de promoción de agriculturas alternativas, que contribuyen
significativamente a mantener y a incrementar la soberanía
alimentaria en el país. Ellos/as demuestran ser exitosos
en la construcción de Soberanía Alimentaria, aunque
cuentan con
poco o ningún apoyo Estatal.
Los retos para conseguir Soberanía Alimentaria
Desde las organizaciones de promoción se debe trabajar:
• Sensibilizando y promoviendo prácticas
de diversificación que aumenten la soberanía alimentaria
desde la finca.
• Enfocando más la soberanía alimentaria que
la búsqueda de mercados de exportación para productos
orgánicos certificados.
• Influyendo en políticas de cooperación hacia
acciones que fortalezcan la soberanía alimentaria.
• Procurando que las familias con sus propios recursos puedan
solventar su nutrición.
• Recuperando los conocimientos de la agricultura tradicional
como base para construir un sistema agroalimentario que garantice
soberanía alimentaria.
• Recuperando recursos genéticos locales, estimulando
los sistemas locales de semillas como alternativa a las semillas
híbridas y transgénicas.
• Influyendo en la legislación para que se garantice
la seguridad, pero ante todo la soberanía alimentaria del
país.
Desde los/as campesinos/as que hacen Agricultura Sostenible se
debe enfocar el trabajo:
• Buscando resultados rápidos
y evidentes de su forma de producción para lograr que
la gente se motive nuevamente y modifique su mentalidad negativa
hacia la
agricultura.
• Ayudando a los agricultores/as convencionales a salir
de esa mentalidad de producir sólo para el mercado internacional
y bajo la lógica de monocultivo.
• Recuperando valores campesinos más positivos,
ya que los valores que impone el mercado no ayudan a la vida
comunitaria.
• Incorporando a los sistemas de finca cultivos como arroz,
maíz y frijol, que se han abandonado y que son la base
de la dieta en elpaís.
• Trabajando con más énfasis en la producción
para el consumo local de la finca y la comunidad.
Desde la sociedad en general se debe:
• Favorecer la producción nacional
a partir de priorizar su consumo, en contraposición en
consumo de alimentos importados
• Analizar y tomar posición antes de que iniciativas
como el TLC Centroamérica y EEUU sea aprobada por la
Asamblea Legislativa.
• Reflexionar si los TLC son opuestos a soberanía
alimentaria y los efectos de su implementación en la
construcción de Soberanía alimentaria en el país.
• Apoyar las acciones de grupos campesinos en su proceso
de toma de posición alrededor del TLC Centroamérica
y EEUU, que ya algunos grupos vislumbran como una amenaza para
la producción campesina y para la soberanía alimentaria.
• Apoyar las iniciativas de oposición a los productos
transgénicos pues amenazan la soberanía alimentaria,
quitando a los agricultores/ as el derecho de multiplicar, intercambiar
y usar las semillas, fomentan el monocultivo y unas muy pocas
variedades de cultivos y sus consecuencias en la salud se desconocen,
razón por la cual son un riesgo para los consumidores.
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