Efectos
de clorpirifos sobre la salud de trabajadores bananeros
de La Lima, Honduras
*SALTRA es un programa de
colaboración entre organizaciones e instituciones
de América Central e instituciones de Suecia [el
Instituto Nacional para la Vida Laboral (NIWL) y el Instituto
Nacional de Salud Pública (NIPH)], bajo auspicios
de la Secretaría de Integración Social de
América Central (SISCA-/SICA). Los dos centros de
referencia de SALTRA, el Instituto Regional de Estudios
en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional
en Costa Rica (IRET-UNA) y la Universidad Nacional Autónoma
de Nicaragua en León (UNAN-León),ejecutaron
el estudio en forma conjunta con un equipo interdisciplinario
(salud ocupacional, epidemiología,medicina, higiene,
psicología,neurofisiología, estadística
y métodos participativos).
SALTRA es financiado por la Agencia Sueca de Cooperación
para el Desarrollo (Asdi)
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Este estudio
se realizó a solicitud del Sindicato de Trabajadores
de la Tela Railroad Company (SITRATERCO)en La Lima, Honduras.
SiD, que asesora a SITRATERCO a través de la Coordinadora
de Sindicatos Bananeros de Honduras (COSIBAH), estableció
el contacto entre los trabajadores y los investigadores
y facilitó fondos. SiD funciona con financiamiento
de la Agencia Danesa de Desarrollo Internacional (DANIDA).
En la versión final de documento completo, se toman
en consideración las observaciones de los consultores
de Chiquita que lo revisaron, de acuerdo a la reunión
en San Pedro Sula el 4 de noviembre, 2004.
Resumen
ejecutivo
El clorpirifos es un insecticida organofosforado de toxicidad
agudamoderada, de amplio uso en la agricultura y el ambiente
doméstico.
Hallazgos toxicológicos y epidemiológicos
recientes de asociaciones a neuropatía periférica
y a defectos de neurodesarrollo y la presencia de residuos
de clorpirifos o sus metabolitos en el ambiente doméstico
y en seres humanos llevaron a que la Agencia de Protección
Ambiental (EPA) de los Estados Unidos condujera una re-evaluación
de los riesgos asociados a todos los usos aprobados de clorpirifos.
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En el 2000, la EPA prohibió
el uso residencial y restringió algunos usos agrícolas
del clorpirifos. En ese mismo año, los Ministros de Salud
de Centroamérica y la República Dominicana en su
XVIa reunión anual (RESSCAD) firmaron un acuerdo en Tegucigalpa,
Honduras, para restringir o prohibir el clorpirifos, como uno
de los 12 plaguicidas que más intoxicaciones produce en
el Istmo.
En mayo-junio del 2002, bolsas
de polietileno impregnadas con clorpirifos fueron introducidas
en las plantaciones bananeras de Chiquita en La Lima, Honduras,
como método de protección de la fruta del banana
contra una plaga de insectos, “cochinilla”. Ante la
inconformidad de los trabajadores, una Comisión Interinstitucional
del Gobierno de Honduras fue establecida la cual determinó
que el riesgo del uso de la bolsa era bajo y que este podía
ser controlado mediante el uso del equipo de protección
personal (EPP) y monitoreo de colinesterasas en los trabajadores.
Los trabajadores solicitaron a través del Sindicato de
Trabajadores de la Tela Railroad Company (SITRATERCO) una evaluación
de un organismo internacional independiente y el Programa de Salud
y Trabajo en América Central (SALTRA) realizó el
presente estudio en el mes de octubre del 2003 en las instalaciones
de SITRATERCO. El objetivo fue 1) evaluar si los trabajadores
están expuestos a clorpirifos y cuantificar esa exposición
y 2) evaluar, mediante una batería de pruebas neuroconductuales,
posibles efectos sobre el sistema nervioso central y periférico
a consecuencia de la exposición prolongada a clorpirifos.
Se seleccionaron al azar 108 trabajadores
de las 10 fincas bananeras afiliadas a SITRATERCO. Se aplicaron
cuestionarios de exposición, se determinaron niveles de
colinesterasa plasmática y eritrocitaria y 3,5,6-tricloro-2-piridinol
(TCP), el metabolito principal del clorpirifos, en orina. A tres
protegedores se les realizó una limpieza de la piel de
manos, antebrazos y del área peribucal para investigar
la presencia de residuos del clorpirifos en la piel. Para evaluar
posibles efectos del plaguicida se aplicaron cuestionarios de
síntomas y pruebas neuroconductuales de función
del sistema nervioso central (SNC) y periférico (SNP).
Uno de los cuestionarios evaluó síntomas agudos
y dos, el Q-16 y el Inventario Breve de Síntomas (IBS),
examinaron el dominio del afecto mediante síntomas neuropsiquiátricos
crónicos.
Las cuatro pruebas del SNC (tiempo de reacción simple,
memoria de dígitos, dígito-símbolo, y senderos-A)
examinaron el dominio cognitivo mediante pruebas de reacción,
concentración, memoria,codificación y planificación.
Las pruebas de nueve agujeros, fuerza de agarre, fuerza de pinza
y la prueba de Panisset examinaron el dominio motor mediante la
evaluación de estabilidad, fuerza y coordinación
motora. Las pruebas de Vibratrón II y Vistech 6000 examinaron
el dominio sensorial mediante la evaluación de sensibilidad
vibrotactil y contraste visual cercano.
De los 108 trabajadores evaluados,se
incluyeron los datos de los 94 menores de 50 años, 48 protegedores,
24 trabajadores de campo y 22 trabajadores de empacadora. Se compararon
los resultados del grupo de protegedores expuestos al clorpirifos
con los resultados del grupo de no-protegedores en su totalidad
y de las subcategorías de trabajadores de campo y de la
empacadora.
Además se utilizaron los
niveles de TCP en orina como variable independiente para predecir
los puntajes entre los expuestos.
Los niveles de actividad de colinesterasas eritrocitarias y plasmáticas
se usaron en los modelos tanto como variables independientes como
dependientes. Se realizaron análisis de regresión
linear multivariada para controlar por factores de confusión.
Las variables dependientes dicotómicas se analizaron mediantela
prueba del Chi-cuadrado o razonesde prevalencia.
Con relación a la exposición,
se encontraron residuos detectables de clorpirifos en las áreas
limpiadas de manos, antebrazo derecho y en el área peribucal.
Todos los protegedores excepto dos tenían residuos detectables
de CTP en orina (mediana entre los protegedores 161_g/g creatinina)
y un trabajador de la empacadora. Los protegedores tenían
actividad de colinesterasa plasmática y eritrocitaria significativamente
mas bajas que el grupo de no-protegedores.
Todos los protegedores manifestaron usar el EPP; casi todos (94%)
encontraron el EPP incómodo; 3 de cada 4 trabajadores afirmaba
quitarse la mascarilla y los guantes una o más veces al
día, por necesidad de descansar.
En cuanto a los efectos, los protegedores reportaban una peor
situación de salud al momento de la entrevista que los
de campo y empacadora: con mayor frecuencia se sentían
mal, habían dormido mal la noche anterior, estaban tomando
vitaminas o medicamentos de uso común, tenían pérdida
de peso reciente y problemas en la piel y los ojos, con diferencias
estadísticamente significativas. Los protegedores reportaron
síntomas típicos de intoxicación con organofosforados
el doble o más vece que los no-protegedores.
Al comparar a los tres grupos de trabajadores se encontró
un gradiente de efectos protegedores > campo > empacadora
para 8 de los 18 síntomas y, además, los síntomas
agudos se relacionaban en forma lineal con los niveles de colinesterasa
plasmática (mientras más bajas las colinesterasas
plasmáticas, más síntomas presentaban los
trabajadores). Ambos hallazgos indican la presencia de un efecto
dosis-respuesta Los protegedores tuvieron puntajes mucho más
altos que los noprotegedores en el Q-16 e ISB, que concierne principalmente
manifestaciones de intoxicación tipo crónica.
Los puntajes de Q-16 e ISB también
se asociaban con los niveles bajos de colinesterasa plasmática.
Comparando protegedores versus no-protegedores, las razones de
prevalencia (RP) más altas en el Q- 16 (³ 2.0) fueron
pérdida de interés en el sexo, enojo sin razón,
problemas de memoria, problemas de concentración, problemas
para entender, palpitaciones y tristeza sin razón.
En El ISB síntomas con RP
³2.5 fueron: pensamientos para poner fin a su vida (RP =
5.2), problemas de concentración (RP = 4.5), falta de apetito,
problemas para dormir, nerviosismo y ganas de romper o destruir
cosas.
En el dominio cognitivo, las dos
pruebas de percepción visomotora, dígito-símbolo
y Senderos-A, mostraron un déficit en la ejecución
por parte de los protegedores. Estos déficits eran mayores
comparando protegedores con los trabajadores de la empacadora
que con los de campo, indicando nuevamente un efecto dosis-respuesta.
La prueba de dígito-símbolo también se asociaba
a los niveles de colinesterasa plasmática.
En el dominio motor, la prueba
de fuerza de pinza palmar y pinza de llave estaban reducidas significativamente
en ambas manos en los protegedores, pero no la fuerza de pinza
lateral. En el dominio sensorial del sistema nervioso periférico,
los protegedores tenían un umbral de sensibilidad vibrotactil
más bajo (mejor capacidad de distinguir vibraciones) que
los no-protegedores y no se encontraron diferencias para contraste
visual cercano. Sin embargo, se observó dentro del grupo
de protegedores una disminución de contraste visual en
los ciclos por grado 1.5, 3 y 6 con niveles crecientes de TCP
en orina.
En conclusión, este estudio
muestra que los protegedores, los trabajadores que laboran en
la protección de la fruta, tienen exposición al
clorpirifos y que esta exposición se asocia significativamente
a varios efectos neurológicos en la salud. No se puede
descartar que los trabajadores de campo y de la empacadora estén
también expuestos, aunque a niveles menores.No se conoce
con certidumbre las rutas de exposición pero, con base
en los hallazgos, es probable que en la exposición inter
vienen las vías dérmica, respiratoria y oral. En
las condiciones tropicales y el contexto sociolaboral de estos
trabajadores, el EPP no protege adecuadamente.
Es evidente que los protegedores
sufren intoxicación subclínica con manifestaciones
agudas leves. También es evidente que sufren efectos crónicos
del sistema nervioso central que se manifiestan a través
de excesos importantes de síntomas neuropsicológicos
y neuropsiquiátricos, incluyendo pensamientos tipo suicida,
y peor ejecución de pruebas de percepción y rapidez
visomotora. Los efectos dosis-respuesta observados en este estudio
indican una relación clara de causa - efecto. Los resultados
relacionados con las funciones del sistema periférico son
menos claros y se necesitan realizar más análisis
de los datos ya recolectados y posiblemente aplicar pruebas adicionales.
26 de noviembre, 2004
Catharina Wesseling, Dr Med,
PhD1,2
Aurora Aragón, Dr Med, MSc1,3
Marianela Rojas, BSc1,2
Lylliam López, Dr Med, MSc1,3
Luis Blanco, MSc 1,3
Arlen Soto, BSc 1,3
Aura Fúnez, MSc 1,3
Clemens Ruepert, MSc 1,2
Jamilet Miranda, PhD 3
Indiana López, PhD 1,3 |
1 Programa
Salud y Trabajo en América Central(SALTRA)*
2 Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas
(IRET-UNA), Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica
3 Programa de Salud Ocupacional y Ambiental, Facultad de Ciencias
Médicas, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua
en León (UNAN-León), Nicaragua45 |
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