El contexto La reciente producción piñera debe ser ubicada como parte de una situación de índole estructural de la sociedad costarricense: el cambio en su modelo económico, que impulsa las actividades de exportación orientadas a mercados amplios como el estadounidense y el europeo y las consecuencias que tiene esta transformación en la naturaleza, los objetivos y las estrategias de producción de sectores como los pequeños y medianos productores nacionales. Esta situación estructural tiene consecuencias personales, tal como lo indica un trabajador de la zona atlántica: …es mejor alquilar el terreno que seguir trabajando
en lo propio. Lo que pasa aquí es que la mayoría va vendiendo.
Y el que no vende, alquila. Entonces nosotros los que vivimos de la
agricultura nos van estrechando, nos van cercando. Ya no podemos trabajar.
El que tiene un pedacito, aunque esté la tierra débil
no quiere soltarla por que si la suelta no tiene donde trabajar. Por
aquí, por este lado, viene la piñera abarcando todo. Aquí
yo calculo que en tres años no vamos a hallar donde trabajar.A
estas alturas ya tenemos problemas por eso. Un segundo elemento, vinculado
con el anterior, consiste en la entrada en operación de mecanismos,
instrumentos e incentivos que apoyan la gran exportación y que
dieron impulso al modelo basado en la promoción de las exportaciones
de los años ochenta y noventa. El reciente impulso piñero no fue concebido como un proyecto de sociedad que considerara concientemente la pequeña y mediana producción: al contrario, la aparición de la compañía PINDECO (subsidiaria de la empresa Del Monte) a finales de la década de los años setenta, fue el punto de giro que en términos tecnológicos, económicos y de procesos de trabajo, caracterizaría la actividad en adelante. El impulso ejercido por esta compañía, ubicada en la zona Pacífico Sur, aceleró la actividad y ocasionó, años mas tarde, un crecimiento horizontal (expansivo) que tuvo, al menos, dos caras. La primera puede resumirse en una pegunta. ¿En
manos de quién esta la expansión? La información
analizada permite precisar que esta expansión está en
pocas manos y la mayor parte no son costarricenses. La siguiente afirmación,
emanada de un documento oficial, permite constatar esta característica
del mercado piñero costarricense: “No es un secreto que
el gran auge con que cuenta la actividad píñera en nuestro
país, ha sido impulsado, en su mayoría, por empresas extranjeras.
Estas, viendo las ventajas agroecológicas del territorio, y las
facilidades arancelarias, que dentro del marco de la globalización
mundial han sido readas por países desarrollados en beneficio
de los países pobres, han sabido invertir y trabajar, para lograr
el primer lugar mundial en las exportaciones de piña”.
(Procomer, perfil de producto piña, 2000:32) Ahondando un poco más en la problemática de la expansión piñera, es preciso considerar algunos aspectos problemáticos que ha venido ocasionando en zonas como el Pacífico Sur y la Región Atlántica. En esta última zona, se han encendido las luces de alerta sobre los peligros que encierra volver a tener una actividad extractiva y monoproductiva que no deja margen para otras acciones de los pequeños y medianos productores, como fue el caso del banano en años recientes. Allí muchas fincas de banano están cambiando de actividad y pasando a la piña sin mucha dificultad; uno de los impactos directos en este sentido ha sido el encarecimiento de las tierras, con el consiguiente perjuicio para el pequeño y mediano productor que tienen que alquilar o vender sus fincas a las grandes empresas productoras de piña. Las luces de emergencia se hacen mas intensas, si se toma en consideración que esta zona tiene una vastísima riqueza natural, caracterizada por mantener un sinnúmero de mantos acuíferos que abastecen de agua una gran cantidad de comunidades que se ven seriamente amenazadas por la acción de proyectos productivos en operación y que están por iniciar su trabajo. A esta situación crítica, hay que sumar la acción de empresarios que infunden temor a los vecinos locales, en tanto plantean amenazas ante aquel que cuestione lo que ocurre adentro y alrededor de sus plantaciones. La acción de respuesta es débil en este sentido. Las personas trabajadoras callan por temor a ser despedidas y porque no tienen una organización que las respalde. Los esfuerzos de algunos vecinos que se han unido para denunciar lo que ocurre en estas empresas desde el punto de vista laboral, ambiental y social son hasta ahora importantes, pero insuficiente para detener la expansión piñera en esta zona en particular. Caso aparte merece la zona de Buenos Aires de Puntarenas, donde se afinca la compañía PINDECO y en la que desde setiembre de 2003 funciona una organización laboral que está liderando acciones importantes en el campo de las denuncias sobre problemáticas de salud ocupacional, persecución a personas trabajadoras y el impacto ambiental sobre las comunidades y los recursos naturales aledaños a la empresa. Los impactos de la actividad piñera a nivel general son muchos pero es posible ubicar algunas dimensiones como las señaladas (ambiental, laboral, social, etc) para detallar mejor los efectos y precisar sus alcances críticos para las poblaciones y comunidades directamente implicadas. Impacto ambiental A pesar de estos esfuerzos locales, la compañía aparece ante el mundo como un ejemplo de buena práctica ambiental en materia de producción piñera, pues hace algunos años fue certificada con la norma ISO, norma que, al decir de algunos trabajadores, fue elaborada a espaldas de ellos mismos. Si bien esto pasó con una compañía que tiene cerca de 20 años de estar operando, igual o más crítico es lo que pasa en la zona caribeña, donde la acción de las empresas sobre el ambiente es bastante grave. Este investigador tuvo la suerte (o mala suerte) de observar el trabajo de maquinaria pesada que, al ritmo de la lógica económica botaba bosque y escondía las evidencias para no ser atrapado por la supuesta fiscalización de entidades como el Ministerio de Agricultura (MAG) y el Ministerio de Ambiente (MINAE), que no fiscalizan mayor cosa. Los testimonios en las comunidades visitadas del Caribe (especialmente las ubicadas en el cantón de Guácimo) son serios y urgentes: la deforestación es incontrolada, la desviación de los cauces de los ríos para dotar de agua las plantaciones piñeras es una verdad conocida en muchas comunidades que están siendo cercadas por el cultivo. Impacto en la salud de las personas Por otro lado, la información obtenida y analizada
a lo largo de este Informe permitió constatar los efectos de
la acción de las empresas piñeras, tanto en las personas
trabajadoras como en las comunidades aledañas a las plantaciones.
En el primer caso, se refiere a la acción de los químicos
sobre la piel de las personas trabajadoras, así como la intoxicación
con estos materiales; de igual manera, se plantea la problemática
de la exposición por largas horas a la acción directa
de los rayos del sol que ocasiona insolaciones, problemas en la piel,
etc. “Le voy a ser honesto: yo fui bananero también y es muy duro; pero el trabajo en piñeras es realmente duro: el químico de la piña nos perjudica más a nosotros; en el banano se riega el químico sea por aire o por tierra y si cae en las hojas casi no tiene contacto con las personas; pero en el caso de la piña se le riega el químico y nosotros lo llevamos en el cuerpo; la piña suelta un polvo que se le mete en la nariz y le hace mucho daño. En este sentido, yo prefiero el trabajo en el banano que en la piña; hoy en día llega gente nueva que tiene dos o tres años de trabajar y ya aparecen con enfermedades”.Por otra parte, los efectos indirectos de la actividad piñera en la salud de las comunidades vecinas expresan signos preocupantes; en la zona del Caribe costarricense, la acción de algunas empresas cerca de zonas de protección acuífera que abastecen hogares y comunidades para el consumo humano está ocasionando la continua aparición (no sistematizada por ninguna institución gubernamental relacionada) de enfermedades respiratorias y alergias en la población infantil. Impacto laboral La actividad piñera, en términos generales, representa un peligro latente en relación con los derechos y garantías laborales para las personas trabajadoras. Existen empresas donde se violan derechos laborales básicos como las jornadas de trabajo, garantías sociales que no son reconocidas por la alta rotación de las personas trabajadoras antes del tiempo establecido por ley (tres meses) y la persecución que sufren dirigentes y personas trabajadoras en el caso particular de PINDECO, las que incluso son obligadas a apoyar al comité permanente y son amenazadas cuando apoyan al sindicato de trabajadores de dicha empresa. Sin embargo, una de las mayores preocupaciones para
las condiciones laborales en la actividad es, sin duda, la presencia
cada vez más intensa de población migrante, principalmente
de origen nicaragüense, que es contratada en condiciones laborales
de franco deterioro en virtud de la situación migratoria que
presenta una buena parte; lo que ocurre, como resultado de lo anterior,
es que se establece una competencia y una especie de ventaja comparativa
entre las personas trabajadoras nacionales y las extranjeras, porque
estas últimas, en virtud de su indocumentación, pueden
ser mal pagadas y cesadas del empleo sin ninguna responsabilidad social
y laboral de parte de las empresas. Por otra parte, el caso del trabajo femenino debe ser
analizado en dos dimensiones: por un lado la pretendida especialización
de la mujer en actividades de selección y empaque de la fruta,
en la que por las características de dicho proceso hay un nivel
de remuneración diferente al resto de procesos productivos: se
trabaja a destajo y se gana lo que se empaque en un día determinado. Impacto social Una de las dimensiones más afectadas a partir del desarrollo de la actividad piñera es la social, en la medida que se han detectado problemas familiares resultantes de largas jornadas laborales que dejan poco espacio para la relación y el convivio entre los miembros de la familias. Esta situación se reproduce a nivel comunal,
pues se da una desarticulación del tejido social de las personas
trabajadoras, ya que su ritmo de trabajo les impide acudir a actividades
comunales, religiosas, etc. Reflexiones finales Las percepciones sobre la actividad y retos para el trabajo comunal y organizativo Las percepciones sobre la actividad son complejas y están cruzadas por las realidades que permiten observar la producción de piña en el país: por un lado se habla del proceso piñero como un agente dinamizador de empleo en zonas realmente deprimidas y críticas en este sentido (como la región Pacífico Sur y la región caribeña). En esta apreciación interviene un principio de necesidad de muchas personas que ven en la actividad una tabla de salvación para sus necesidades básicas e inmediatas. Por otro lado, muchas personas hablan del perjuicio ambiental que produce esta actividad; del perjuicio a la salud de las personas y a los recursos naturales de las comunidades implicadas y del desarrollo de una actividad que viene a sustituir a otra igualmente extractiva y explotadora de los derechos de las personas trabajadoras, como sucedió en la zona atlántica con el caso de la actividad bananera. En el primer caso, se dice que las empresas benefician por que son fuente de trabajo; esta opinión la suscriben varios agentes sociales (vecinos, miembros de instituciones locales y nacionales) que indican cuanto beneficio trae a una zona determinada el desarrollo de la actividad piñera. En el segundo caso, se habla de estrategias empresariales
como la fumigación nocturna y el cambio del uso del suelo, que
se hacen también en horas de la noche para no ser descubiertos
por las autoridades. En ambos sentidos, muchas personas que saben y
conocen de esta situación experimentan temor a hablar por perder
el empleo y por que han sufrido amenazas por parte de los empresarios.
Finalmente, ante esta situación, la impresión que existe
es que la parte institucional es débil, desarticulada y con un
nivel de respuesta lento y poco efectivo; este investigador pudo constatar
como un máximo representante del Ministerio de Agricultura y
Ganadería a nivel nacional, dijo que ante denuncias sobre los
impactos referidos Es sobre este conjunto de impactos que debe ser articulada una respuesta de trabajo conjunto para defender las condiciones de vida, de trabajo y de salud de las personas trabajadoras, sus familias y las comunidades cercanas a las plantaciones piñeras. Se presentan a continuación dos tipos de recomendaciones puntuales según los intereses del estudio realizado. 1. En el caso de la organización SITRAPINDECOes importante impulsar su trabajo, fortalecerlocon capacitación en temas comogénero, trabajo sindical y buscar un intercambio constante y permanente con otras expresiones organizadas que le abran la perspectiva sobre los impactos de la actividad en materia laboral.Así mismo, buscar aumentar su afiliación e involucrar más mujeres trabajadoras en su quehacer. 2. En el caso de la región atlántica, deben tomarse en cuenta las siguientes acciones urgentes para trabajar en el acompañamiento y fortalecimiento de las respuestas ciudadanas y laborales ante la situación:
Documentación utilizada Entrevistas |
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